19 de Septiembre, 2006

¡¡¡JUSTIFIQUEMOS LA GUERRA Y HAGAMOS BUENOS NEGOCIOS!!!

Por Pablo Barroso - 19 de Septiembre, 2006, 12:11, Categoría: Historia

Durante todas las guerras que se producen en la historia de la humanidad, los bandos en escena se esfuerzan por dar una justificación a su participación en el conflicto en cuestión.

Desde la "guerra santa" del medievo y las "guerras justas" del renacimiento, pasando por las "guerras civilizadoras" de la epoca victoriana hata llegar a la "lucha contra el eje del mal" actiual, un elenco de justificaciones morales e ideologicas han servido de pretexto a las potencias o estados beligerantes para desarrollar un conflicto que no tiene otro fin que el de pelear por un reparto del poder o la correlación de fuerzas en un determinado área.

Centrémonos en la Segunda Guerra Mundial, conflicto relativamente reciente y archiconocido por todos, para observar la certeza de esta argumentación.

La historia, como supuesta ciencia, esta también al servicio siempre del vencedor, del que sufraga y financia aquienes la cuentan, a quienes la inventan. En el noventa por cien de los casos, vemos como los historiadores contemporáneos nos venden el conflicto mundial como un choque entre ideologías, entre las democracias occidentales burguesas (aliada al comunismo estaliniano) y las dictaduras fascistas europeas o asiáticas.

Bien es cierto que los estados nacionales y potencias de principio de siglo buscaron expander continuamente su economía en pleno desarrollo industrial y buscar nuevos mercados, la saturación en dicha busqueda llevo a las burguesias dirigentes de dichas potencias a querer conquistar dichos mercados por medio de la guerra.

Así se llegó a la Primera Guerra Mundial. La Segunda sólamente constituye un segundo acto en esta obra dramática. Las burguesías nacionales perdedoras se unen a algunas vencedoras insatisfechas en un afan darwiniano de supervivencia, de lucha por los mercados a nivel mundial, y se lanzan de nuevo a su conquista por la fuerza. En el lado opuesto, se sitúan las potencias vencedoras que pretenden a toda costa mantener el status quo vigente desde la Paz de Versalles, mantener sus conquistas y privilegios económicos obtenidos en la anterior guerra.

Mostremos ahora algunos ejemplos significativos del por qué de la participación de algunos de los principales países en este conflicto:

ALEMANIA: Considerado el principal agresor, él único país que deseaba la guerra a toda costa, su derrota en el anterior conflicto le despojó de diversos áreas industriales y de sus colonias. El afan por recuperar dichas áreas y de crear en la Europa del Este un "espacio vital" neocolonial para continuar su proceso desenfrenado de recuperación económica, hizo que los grandes empresarios nacionales (Krupp, Thyssen..) financiaran y convergieran con las ideas nacionalsocialistas e impulsaran la política exterior agresiva del régimen hitleriano.

ITALIA: Vencedor en la Gran Guerra, se mostro insatisfecho por los resultados obtenidos por la paz en materia de territorios adquiridos, lo cual potenció el sentimiento nacionalista. La profunda crisis económica y social del país, la pujanza del movimiento obrero, y las profundas diferencias entre el norte y el sur situaron a Italia al borde del colapso. Empresarios y terratenientes comenzaron a ver en el Partido Fascista el único capaz de mantener el orden social y económico vigente y le financiaron y apoyaron hasta que este decidió tomar el poder por la fuerza con el beneplácito del Rey Victor Manuel III que se negó a aplastar el golpe y nombro a Mussolinni primer ministro.

La incapacidad del régimen fascista de solucionar los problemas internos, condujo a una política exterior militarista y aventurera que buscaba desviar la atención de la opinión pública nacional hacia éstos asuntos.

FRANCIA E INGLATERRA: Pretendieron contemporizar con la política exterior germana hasta que se dieron cuenta de que sólamente la guerra les permitiría mantener su status quo.

EEUU: Pendiente de mantener sus intereses mercantiles en Latinoamérica y el Pacífico y con una opinión pública contraria a la intervención armada, simuló una política aislacionista con el conflicto mientras apoyaba con grandes medios económicos y materiales a los británicos y se comprometía secretamente con ellos a entrar en guerra.

El Avance japonés en China hizo a los norteamericanos adoptar medidas económicas sancionadoras y de bloqueo contra el país asiático, que se vio obligado a provocar la guerra ante las dificultades que tenía para obtener materias primas para su industria.

El ataque sorpresa japonés a Pearl Harbour era tan conocido como esperado por el gobierno estadounidense, ya que dicha agresión les permitía entrar en guerra con un sólido argumento que vender a sus ciudadanos.

Con respecto a la cuesión de la guerra de ideologías que tiene como antesala y preludio la Guerra Civil Española no podemos decir otra cosa que se trata de una falacia instrumentalizadora de la realidad, varios hechos constatan esta posición:

-El gobierno del "Frente Popular" francés, y la propia Unión Soviética no prestaron más que un apoyo simbólico al bando republicano durante la Guerra Civil Española. La ayuda pues, quedo supeditada a su propia política exterior y ambos países aun pretendían contemporizar con Alemania e Italia, de modo que abandonaron a su suerte a sus "compañeros" españoles.

-Los Británicos mantuvieron un velado apoyo al bando fascista pues sus intereses comerciales y vinícolas en Andalucía se encontraban en zonas en manos de los sublevados que, por otra parte eran garnates de esa propiedad privada de los ingleses en tierras gaditanas . Por la zona de control naval británico arrivó a las costas españolas una gran cantidad de apoyo militar germanoitaliano ante la pasividad inglesa, a pesar de lo pactado en el Comité de No Intervención, donde se concedió la custodia de un sector naval a Londres para impedir la llegada de armamento del exterior a España.

- Regímenes fascistas puros como la Grecia de Metaxas combatieron al lado de los aliados, el Portugal salazarista fue neutral pero favorable a su aliado tradicional británico, y la España de franco retiró la división azul e incluso pretendió acercarse a los aliados cuando la guerra comenzó a cambiar de signo.

Niños griegos saludando a la romana. Uniformes, simbolos bizantinos, saludos y demás parafernalia evidenciaban el carácter fascista del régimen de Metaxas que sin embargo fue un aliado de Gran Bretaña durante la guerra.

-La propia Unión Sovietica fue considerada por los occidentales como una tiranía antes de ser aliados de ella. Posteriormente al conflicto, durante la guerra fría, se recupero esta visión sobre el dicho estado. Lo cierto es que Stalin y Hitler no dudaron en firmar una estrecha alianza económica y en repartirse Polonia y Europa Oriental.

Durante esta fase de la guerra, ambos hicieron declaraciones de hermandad y se dirigieron guiños mutuos, el propio Partido Comunista Francés fue negligente ante el avance alemán en tierras galas y durante un tiempo tenía permitido incluso vender su propio periódico en el París ocupado.

Hasta 1940 se llego a hablar de la entrada en guerrar de la URSS en el bando alemán obteniendo esta el derecho de expansión hacia Persia y el Golfo Pérsico. El desacuerdo en el reparto balcánico fue el causante de la ruptura de estas negociaciones.

-La Italia de Mussolini siempre fue fiel a su tradicional alianza con Francia y Gran Bretaña, que le recompensaron con buenos acuerdos en el Mediterráneo y Libia. Fue el propio Duce quien envio tropas a la frontera austriaca para evitar que Hitler se apoderase del país. Todo cambió cuand la comunidad internacional condenó la anexion italiana de Etiopía lo cual, unido al común interés en la guerra española, provoco el acercamiento germano-italiano.

- Finlandia, una democracia al estilo occidental, entró en guerra contra la URSS al lado de Alemania en un intento de recuperar los territorios que Moscú les habia arrebatado año y medio antes.

Soldados finlandeses en el frente de Carelia. A pesar de constituir una democracia burguesa de corte occidental, Finlandia entró en guerra junto a la Alemania nazi en un afán revanchista hacia la Unión Soviética.

- Francia fue agredida por su aliado Gran Bretaña en Dakar, Mers el Kebir, Madagascar y Siria. Italia no tuvo reparos en invadir a la también fascista Grecia y Alemania planeo una operación para ocupar España y Gibraltar tras el desencuentro entre Hitler y Franco en Hendaya. A su vez, Francia e inglaterra disponían de un fuerza para invadir Noruega (país neutral y democrático) para cortar la vía de mineral de hierro sueco hacia Alemania, el pretexto sería ayudar a Finlandia contra la agresión soviética.

-Al ocupar Africa del Norte los aliados, el almirante Darlan, segundo en el Régimen colaborador fascista de Vichy, se une a los aliados y es reconocido como su referente Francés, un caso parecido ocurre en Italia con la ocupación de Sicilia y el sur del país por los aliados. Numrosos jerarcas fascistas y el propio Rey destituyen a Mussolinni y fotman un gobierno con el mariscal Badoglio, todos hyren al sur y declaran la guerra a Alemania uniéndose así a los aliados.

Se podría hacer todo un libro con anécdotas y curiosidades de este conflicto que son reveladoras todas ellas de que, en efecto, aquel conflicto no fue una lucha entre ideologías sino entre grandes "truts" comerciales y oligarquías económicas que empujaron a sus respectivos países a defender sus intereses contra los de las otras potencias.

Un resultado de la ambición de un grupo de potencias imperialistas que vieron sus intereses encontrados entre sí. Ambos bandos cometieron traiciones, agresiones militares y crímenes de guerra. Como siempre, la historia es un arma político, y la escriben los vencedores y los poderosos.

Hispania et Hispaniaes

Por Pablo Barroso - 19 de Septiembre, 2006, 10:55, Categoría: Política

Comentan los académicos que el término "nación" es aplicable a comunidades de personas que poseen en comun unas características socioculturales, como podrían ser la lengua, las costumbres, las formas culturales, la historia...
Mapa de lenguas y dialectos del estado español, la variedad linguistica
 del estado evidencia la estructura pluricultural de éste.
Dada la ambiguedad de la definicion, la cual da lugar a múltiples interpretaciones a la hora de analizar si un grupo de individuos constituye una nación o no. Algunos eruditos sostienen la tesis de que para ser una nación es imprescindible que haya una conciencia de "ser nación" entre los afectados.
Con la llegada de las Revoluciónes Liberales, a principios y mediados del siglo XIX, comienza a aparecer la teoría de que la soberanía reside en el pueblo. Los estados pasan de ser patrimonio de la monarquía a constituirse en "estados nacionales".
En medio de ésa vorágine, muchas naciones (Como las balcánicas) logran su independencia y consolidación como estado-nación. Otras (como Alemania o Italia), logran su unificación a partir de pequeños estados.
 A pesar de ello, el complejo mapa etnico-cultural europeo refleja una realidad que hace que, minorías nacionales pertenecientes a  otros estados (Polacos en Alemania, griegos en Turquía) queden englobadas dentro de las fronteras de estados ajenos a su cultura. Y no solo eso, sino que otras naciones (como los bretones en Francia) no logran conseguir la creación de su propio estado.
Y ahí precisamente es donde queríamos llegar. Los estados luchan por el ordenamiento y racionalización de sus territorios, pretendiendo una uniformidad total en todos los sentidos. Es necesario pues, la negación de la existencia de naciones dentro de los estados, su asimilación a la nación preponderante y, en algunos casos (como el de Turquía frente a griegos, kurdos o armenios) emplear la fuerza contra los pueblos se resistan a esta política de aculturación.
El Estado Español no es ajeno a esta problemática A lo largo de la historia, se ha pretendido crear una nación de "españoles" amparándose en tabúes y también en falsos mitos como la creación de España en tiempos de los Reyes Católicos.
A muchas de las naciones del Estado Español, se les rebajó  a la categoría semi-folklórica de "Regiones con sus particularidades", mientras se procedía incluso a potenciar un contínuo avance del uso cotidiano de la lengua castellana en favor de las lenguas locales.
Es falso que los Reyes Católicos quisiesen crear el Reino de España. De hecho, la centralizada Castilla y la confederacíon de estados que suponía la Corona de Aragón, se mantuvieron independientes entre sí, como simples aliados, durante este periodo histórico.
A la muerte de la Reina Isabel, ambas coronas se volvieron a separar y Fernando orientó su política hacia otro lugar, casándose con Catalina de Foix y esperando un hijo que heredaría la Corona de Aragón pero que nació muerto. Fue, por tanto, un hecho casual y no deseado por la política fernandina el que hizo que su nieto Carlos heredase las coronas de Castilla y Aragón.
Aun así, durante el reinado de la Casa de Austria, los estados de Cataluña, Aragón, Valencia y Mallorca permanecieron como totalmente independientes entre sí y únicamente federados a Castilla por el hecho de tener el mismo soberano en común.
 La llegada de los Borbones en 1715 al trono español hace proclamar a éstos los llamados "Decretos de Nueva Planta", por los que suprime la independencia de los mencionados estados y los incorpora de hecho a las Cortes de Castilla. 
Todo ello, por una parte, por el afán centralizador borbónico (impotado de Francia) y, por otra, como represaliahacia esos estados por el hecho de haber apoyado al pretendiente austriaco durante la Guerra de Sucesión precendente, en la que los Borbones fueron aupados el  trono español.
 Surge aquí pues, en la práctica, la configuración de España como un estado.
El porblema vasco tiene muchas sincronías con lo anteriormente citado. Durante la Alta Edad Media, por razones tributarias, los señoríos-estado de Álava, Vizcaya y Guipuzcoa, independientes entre si pero gobernadas por el rey de Navarra, destutuyen uno tras otro (aunque a destiempo entre sí) a su soberano y le entregan tal dignidad al monarca castellano.
La creación del Estado de las autonomías no supuso un freno a las aspiraciones nacionalistas
 ni al imparable avance del castellano como lengua materna y de uso común en todo el estado.
Así pasan a la órbita castellana, pero como tres estados independientes en "union personal" en la figura del soberano común que comparten con con Castilla. Navarra, ocupada posteriormente por Fernándo el Católico, permanece en las mismas condiciones de unión personal con Castilla hasta el siglo XIX en el que todavía Isabel II de España es proclamada Isabel I de Navarra.
Surgen las Guerras Carlistas durante el reinado de Isabel y estos estados se encuentran en el bando del pretendiente carlista derrotado. Siendo pues, incorporados a España directamente pero conservando, aunque de forma limitada, algunos de sus fueros y privilegios.
Durante la Guerra Civil Española las provincias de Álava y Navarra se encuentran en el bando vencedor y sus fueros y privilegios serán respetados durante el franquismo como premio a su lealtad. Todo lo contrario ocurre en el caso de Vizcaya y Guipuzcoa.
Tras esta breve explicación histórica parece ineludible el hecho que España constituye un estado plurinacional,en el que algunas de las naciones que habitan en su territorio llegaron a tener incluso sus propios estados durante largos periodos de la historia y fueron privados por la fuerza de su soberanía.
 Los odios y mitos centralizadores, potenciados durante el franquismo  hicieron que durante la transición se inventase el término eufemístico de "nacionalidades históricas" para evitar el uso del de "nación". En estos momentos actuales, en los que se reabre el debate, ¿estamos o no preparados para asumir que muchos de los pueblos de España constituyen verdaderas naciones?.
Pero veamos la otra cara de la moneda. Amparándose en la conciencia nacional de sus pueblos, reprimida pero viva. Las burguesías vasca y catalana, en un alarde de egoísmo, abanderan un movimiento nacionalista que bajo el "Statut" o el "Plan Ibarretxe" pretenden imponer una relacción confederal con respecto al resto del  Estado Español.
¿Que encierra esto? Decía Stalin en su libro "La Cuestión Nacional" que el nacionalismo surge cuando las burguesías nacionales aspiran a controlar su propio mercado nacional y enarbolan banderas nacionalistas para conseguir atraer a su causa a las clases populares. Y esto es un poco lo que ocurre.
Curiosamente, Cataluña y Euskadi constituyen dos de las comunidades autónomas económica e industrialmente mas desarrolladas del Estado Español, ambas con una poderosa burguesía autóctona que aspira a privilegios fiscales mayores. Una de las bazas principales de ese "confederalismo" es crear un estado en el que los territorios confederados dependan económicamente de sí mismos y no sean solidarios entre si. Se trata pues, de eliminar la solidaridad con respecto a las comunidades autónomas mas pobres, he ahí la realidad.
En medio del debate, por una parte se encuentra la intolerancia, por otra el egoísmo. La polémica está servida....

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